Loading...

viernes, 25 de julio de 2014

Para las Musas del siglo pasado

La gata de la calle 24
A Jodi Levin, dondequiera que esté.


La gata de la Calle 24
me dijo que era sabroso
como un Candyman latino
y era la primera vez 
para el Rey ratón
que una wera inglesita
se le declaraba.
Reyna preciosa de una Inglaterra
trasterrada.

Más intenso que un ejército de españoles
armados con espadas y cruces,
más intenso que 500 años de rabia
y venganza.

Más intenso que años de tortura y cárcel
eran tus ojos de yerbas primaverales
Jodi Levin.

Para mi cuarto de siglo era leyenda
la costumbre de las weras de pedir
si les placía y de las Reynas inglesas
de agarrar si se les antojaba,
pero que llegara en olas azules
de tu boca,
pero que tus amigas 
intrigaran a tu alrededor
acerca de nuestros deseos,
de la wera gata Reyna de New York
hablando de amor y deseo
con el ratón Rey de los callejones 
de San Francisco,
era la mejor forma de conquistar 
América por Inglaterra.  

Aún persigo tus senos
entre las cantantes
de Jazz o de Pop americanas.
Aún pretendo conquistar tu isla
para que me dejes entrar
como esa noche a tu vientre de estrellas
a tus intestinos protectores,
maternos, cobijantes, mordedores,
amor, no sé si debo regresar a tí
o a tus ojos de piedras marinas de un Atlántico 
esclavizante
o a tu cuerpo lleno de sabores,
olores y fluidos.

*   *   *

¡Protesta!, ¡Protesta otra vez! Jodi Levin.
New El Salvador Today - NEST -
es dónde te conocí
y era parte de ti mi Reyna Inglesa,
El Salvador tiene que ser nuevo,
como tus ojos donde se funden 
todas las filosofías y todas las ciencias,
donde la libertad de los pueblos
pasa por nuestra libertad desnudos
en tu cama de San Francisco,
a la altura de la Calle 24,  
mientras el calcio alargaba tus carnes... 

Una gata callejera
como en un cuento de Disneylandia
se tomó unas nubes
del pecho para adornar a un ratón.




La saliva de gata
al chasquear en un audífono
se carga de electrones
minerales
y deseosas partículas
sonoras.

La saliva de gata
es agua delgada
y ácida de luz animal.

  • * *

Pensar como Rey mi Reina
es ser más que un estadista. 
Los policías son nuestros gatos
y tienen que pensar como gatos
si no no tragan, mi Reyna.
Como aquellos efebos tristes
que se enamoraron de ti,
y me querían asesinar porque
creían en su mente pequeña
que sólo era un sátiro cogelón
y no su Rey, mi Reyna.
Por eso caen como cucacharas 
tus efebos, mi Reyna.

  • * *

Cuando la saliva
de una gata
alimenta a
un ratón
es corriente directa
para el cable central 
que dirige
el régimen del Rey ratón

mi Reyna.

Diálogo creativo con Katy Perry

Para las Musas de un Nuevo Milenio

Ojos de mar

Katy Perry,
¿déjame preguntarte
por qué platicamos a rugidos
si podemos intercambiar genes?

Pienso que naciste un día en que Dios estaba en el mar
desnudo y disfrutando del oleaje entre sirenas complacientes
y ondinas llenas de la espuma que deja el amor,
porque tus ojos me dicen
que los reflejos de las rocas en las fosas de minerales de agua
han procreado monstruos marinos y deidades abismales.

Dices tantas cosas que no se traducen en un email, siquiera,
sino en cánticos pop y leyendas urbanas
que aparecen meses después en el marketing de la competencia.
Los vagos de Youtube ya no me soportan,
mi casero quiere desahuciarme en Inglaterra
porque todos quieren a Katy Perry
y muy pocos al poeta de la calle.

¿Dime Katy Perry a qué divinidad he de escribirle mis poemas
para que tus ojos de lapizlazuli y tu rugido de tigresa
me devuelvan esas humedades, esos labios?
Temblor y temblar son sustantivo y verbo de lo mismo:
¿vamos a hacer del amor una leyenda
o vamos a hacer una leyenda de nuestro amor.

Y es que ya no sé si eres amor, capricho, pasión, rencor, venganza, planisferio.
Y es que ya no sé si eres esfingue, quimera, desdén, helicóptero.
Y es que ya no sé si eres lagunasueño, salamandraave, desdéngranada.

Y es que hay adolescentes buscando respuestas
para preguntas que ni siquiera han formulado.
Y es que también hay labios y traseros como los de Katy Perrry
que responden a todos los interrogatorios.

Deja, mujer de los ojos de lapizlazulli,
que me muerdas dónde me mordió el destino     
y que crucemos nuestros genitales en un pacto de amor,
 o sexo, o suscripción, o destino para darle
un pedazo de cielo a nuestras biografías.

Para Bolívar conquistar Latinoamérica es un sueño
que se va cumpliendo
y mi sangre Bonapartista va construyendo espirales de incendios
en esos lugares donde Europa y Zeus arrojaron a dioses y semidioses
a los que llamaron sus hijos, de los que ya no saben si procrearon
por amor o lujuria, por cordura o desesperación.

Tú, que si manejas los 450 canales de TV disponibles en tu servicio de cable, 
Cine por Internet y apareces en 200 portadas de revistas en el mundo
dime si Zeus y su mujercita Europa, ¿dejarán
que tengamos hijos americanos?